La demanda de tratamientos estéticos ha crecido en los últimos años, pero también lo han hecho las prácticas ilegales y los procedimientos realizados en entornos no regulados. Desde las denominadas fiestas del bótox hasta cirugías en clínicas clandestinas, estas intervenciones conllevan riesgos graves para la salud.
En este artículo, analizamos los peligros de estos tratamientos y explicamos cómo identificar un especialista y una clínica de confianza para garantizar un procedimiento seguro.
Los riesgos de los tratamientos estéticos en entornos no regulados
Elegir un centro no autorizado o un profesional sin la cualificación adecuada puede tener consecuencias serias para la salud. Algunos de los principales riesgos son:
1️⃣ Falta de titulación médica
Para aplicar neuromodeladores u otros tratamientos inyectables, es imprescindible ser médico colegiado con formación en medicina estética. En procedimientos quirúrgicos, como la rinoplastia o la liposucción, se requiere un cirujano plástico titulado.
En entornos clandestinos, los tratamientos suelen ser realizados por personas sin la formación necesaria, lo que aumenta el riesgo de efectos adversos, asimetrías faciales y daños permanentes.
2️⃣ Uso de productos no homologados
Los centros ilegales suelen emplear toxina botulínica, rellenos dérmicos y prótesis adquiridos en el mercado negro, sin la certificación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Estos productos pueden provocar reacciones alérgicas, infecciones o efectos secundarios desconocidos.
3️⃣ Condiciones higiénico-sanitarias deficientes
Las clínicas y consultas médicas reguladas deben cumplir estrictas normas de higiene y esterilización. Sin embargo, en estos procedimientos ilegales, la falta de equipos adecuados y la ausencia de protocolos de seguridad aumentan el riesgo de infecciones y complicaciones médicas.
4️⃣ Ausencia de seguimiento postoperatorio
Cualquier tratamiento estético, quirúrgico o no quirúrgico, requiere una supervisión médica posterior. En las prácticas ilegales, el paciente queda desatendido en caso de complicaciones, lo que puede agravar posibles efectos adversos.
¿Cómo elegir un especialista y una clínica de confianza?
Para evitar riesgos, es fundamental asegurarse de que el profesional y el centro cumplen con todos los requisitos sanitarios y legales. Aquí te dejamos algunos puntos clave:
1. Verificar la titulación del especialista
El médico debe estar colegiado y contar con formación específica en medicina estética, dermatología o cirugía plástica. Se puede comprobar su registro en el Colegio Oficial de Médicos de su comunidad autónoma.
2. Comprobar que el centro tiene licencia sanitaria
Todos los centros médicos deben estar registrados en la Consejería de Sanidad correspondiente. Un establecimiento legal cuenta con instalaciones adecuadas, material esterilizado y protocolos de seguridad.
3. Exigir información sobre los productos utilizados
Antes del tratamiento, el profesional debe informar sobre los productos que empleará y su procedencia. Todos los materiales deben estar aprobados por la AEMPS y adquiridos a través de distribuidores oficiales.
4. Consultar referencias y opiniones de otros pacientes
Es recomendable buscar opiniones verificadas en internet, pedir referencias y revisar casos previos para asegurarse de que el especialista tiene experiencia en el procedimiento que se desea realizar.
5. Exigir una consulta médica previa
Antes de cualquier intervención, el profesional debe evaluar al paciente, informar sobre posibles riesgos y proporcionar un consentimiento informado. Desconfiar de quienes ofrecen tratamientos sin una valoración previa.
Conclusión: la seguridad debe ser la prioridad
Someterse a un tratamiento estético es una decisión importante que debe tomarse con responsabilidad. No solo se trata de mejorar la apariencia, sino también de proteger la salud.
Para evitar riesgos, es imprescindible acudir siempre a profesionales cualificados y centros médicos autorizados. Si tienes dudas sobre la legalidad de un establecimiento o un especialista, consulta con el Colegio de Médicos, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) o las autoridades sanitarias de tu comunidad.
🔴 No pongas tu salud en riesgo por precios más bajos o accesibilidad. La seguridad y la profesionalidad deben ser siempre la prioridad.